La creatividad, la innovación y pensar “out of the box” son clave a la hora de convertir una idea en una realidad de mercado. Hemos recopilado tres de las mejores charlas TED sobre creatividad, para que apliques estos consejos en tu día a día y potencies tus capacidades.

 

1. “Los sorprendentes rasgos de las personas innovadoras”

 

 

Adam Grant explica en esta divertida charla TED, cómo tras su error de no invertir en una compañía de tres alumnos suyos (valorada en millones de dólares a día de hoy) decidió estudiar a la gente que él considera “original”: personas que no solo tienen buenas ideas, sino que las defienden por encima de todo. Llegó a estas conclusiones:

 

Tres características que comparten las personas de pensamiento “innovador”

 

  • Llegan “tarde a la fiesta”.

Las personas “originales” tardan en “arrancar”; de hecho podrían considerarse procrastinadores, porque suelen dejar todo para el final. La procrastinación ofrece tiempo para “incubar” en nuestro subconsciente esas ideas divergentes que buscamos, para pensar de forma no lineal y dar saltos inesperados. Como dice el guionista y actor Aaron Sorkin: “Tú lo llamas procrastinación, yo lo llamo pensamiento”.  También dice que es más fácil salir al mercado mejorando la idea de otra persona: Ejemplos como Google o Facebook demuestran que es más positivo mejorar una idea que ser pionero.   La clave para él es ese punto intermedio entre lo que él llama “pre-crastinar” (lo que hacen esas personas que preparan todo con mucha -¡demasiada!- antelación) y  procrastinar (quienes lo hacen todo a última hora).

 

creativity and procrastinators

  • Sienten miedo y dudas.

Aunque a priori, las personas “originales” parecen muy confiadas, en el fondo tienen las mismas inseguridades que el resto de los humanos, pero las manejan de forma diferente y buscan soluciones para sus bloqueos.

 

  • No se preocupan por tener malas ideas.

Si echamos la vista atrás, nos damos cuenta de que las personas “originales” son los que más fallan porque son quienes más veces lo intentan. Pero también es lógico que, a más intentos, más posibilidades haya de que alguna de tus ideas prospere.

 

No te pierdas la charla de Adam si además quieres saber qué tipo de persona eres basándote en el navegador de internet que usas.

 

2. “¿Quieres ser más creativo/a? Ve a dar un paseo”

 

 

El proceso creativo es muy complicado, lleno de subidas y bajadas. No es tan fácil como “voy a dar un paseo, y vuelvo con la Capilla Sixtina”. Pero, ¿en qué parte del proceso tenemos que centrarnos? En la inicial, porque una siemple lluvia de ideas puede generar otra nueva idea.

 

Marily Oppezzo cuenta que hicieron cuatro estudios y todos llegaron a la misma conclusión. Uno de los tests que hicieron fue el “Test de los usos alternativos”, donde la tarea consistía en generar el mayor número de usos alternativos posibles para objetos cotidianos. El objeto que usaron es una llave.

 

La definición de creatividad que Marily da es la de “novedad adecuada”. Para que algo sea adecuado, tiene que ser realista. Y para que sea novedoso, no se le tiene que haber ocurrido a ningún otro sujeto del estudio.

 

Una de las alternativas que dio alguien fue: “Si eres víctima de un misterioso asesinato y tienes que escribir el nombre del asesino en el suelo antes de morir, puedes hacerlo con una llave”. Tiene todo lo que se necesita: Novedoso y adecuado.

 

Además sometieron a varios grupos a un test de generación de ideas: unas personas lo contestaron sentados y otros mientras caminaban en una cinta. El estudio demostró que las personas que hicieron el test caminando tuvieron el doble de ideas que las que lo hicieron sentadas. También se demostró que si das un paseo antes de una reunión importante, te proporcionará más creatividad para enfrentarte a ella.

 

Los cinco consejos para ser más originales mientras caminamos:

 

  1. Elegir un problema o algo en qué pensar.
  2. Hacer una actividad física que no requiera demasiada atención (correr no funciona).
  3. Generar tantas ideas como sea posible. No quedarse con la primera idea.
  4. Hablar en voz alta y grabar todas las ideas que se tengan.
  5. Ponerse un límite de tiempo. Si caminas pero las ideas no vienen, déjalo para otro momento.

 

3. “La escurridiza inspiración”

 

 

Elisabeth Gilbert es escritora, y según ella escribir es algo más que un oficio: Es su pasión. Creadora del famoso best sellerCome, reza, ama”, la creatividad es su herramienta de trabajo. La gente le pregunta si no tiene miedo de no volver a superar nunca el éxito de su best seller. Claro que lo tiene, de esto y de muchas cosas más. Pero cuando se trata de escribir, ¿de dónde viene ese miedo?

 

Todas las carreras que dependen de la creatividad se tambalean en la cuerda floja del temor y la inseguridad. ¿Cómo se pueden superar los riesgos emocionales de la creatividad? Un rápido vistazo a la Historia nos desvela ciertos trucos:

 

En la Antigua Grecia y Roma la gente no creía que la creatividad fuera una capacidad humana, pensaban que venía de una fuente distante y desconocida. Los espíritus creativos, para los griegos, eran los daimones. Los romanos lo llamaban genio, una entidad mágica y divina que vivía en las paredes del estudio de un artista. Con esta técnica se protegían psicológicamente del resultado de su trabajo.

 

Llegó el Renacimiento y todo cambió. La gente empezó a creer que la creatividad nacía dentro de la persona. Y para Elisabeth Gilbert, esto es un error absoluto. Poner toda la responsabilidad del éxito o del fracaso sobre uno mismo es un cortafuegos de la creatividad. Pero, si esta teoría es verdad, ¿qué hacemos con esta corriente de pensamiento?

 

Uno de los ejemplos que pone sobre un buen proceso creativo es el músico Tom Waits, que aunque llevaba parte de su vida intentando dominar esos impulsos creativos incontrolables, con la edad se volvió más tranquilo. Una vez le llegó la inspiración de una melodía mientras iba conduciendo, pero no tenía papel ni grabadora a mano. En lugar de caer en su habitual estado de ansiedad, gritó al cielo: “¿no ves que estoy conduciendo y ahora no puedo escribir una canción?”.

 

Lo que hizo fue, básicamente, sacar al genio de su interior y llevarlo de nuevo a su lugar de origen, para perder ese sentido de responsabilidad sobre las ideas. Esta idea la ha usado Elisabeth Gilbert en el proceso de escritura de “Come, reza, ama” cuando veía que algo no funcionaba.

 

El consejo de Elisabeth es: “No te preocupes. No tengas miedo. Solo sigue trabajando. Si tu trabajo es bailar, baila. Si tu genio decide dejar que se vislumbren maravillas en los resultados de tus esfuerzos, aunque sea por un momento, celébralo. Y si no, celébralo también por intentarlo”.

 

Esperamos que te sirvan de ayuda, y te adelantamos que en Startpoint, el blog de CISE, estamos preparando un regalito que te va a gustar si quieres que “original” sea tu segundo nombre, así que ¡permanece atento! 😉

 

Header Photo by @silvia-17374 on Pexels

 

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