A todos nos ha pasado. Ese momento de bloqueo en que las ideas no fluyen, no encontramos soluciones y la imaginación brilla por su ausencia. ¿Qué podemos hacer en estas situaciones?

Las alternativas para romper con esos “atascos mentales” son muchas. Existen decenas de herramientas para estimular la creatividad, tanto de forma individual como en grupo. Hoy compartimos contigo cuatro técnicas de generación de ideas para que puedas activar a tu equipo o para que puedas aplicar en tu día a día.

 

Advertencias preliminares…

Antes de comenzar a leer es importante que sepas que la creatividad no es una habilidad innata que sólo poseen algunos seres superdotados con mentes iluminadas: todos somos creativos y podemos ser brillantes. Sólo es una cuestión de entrenamiento. Como en cualquier otra disciplina, quien más entrena, mejores resultados obtiene. Así que entierra ese prejuicio de “yo no soy creativo, nunca tengo buenas ideas” y déjate de excusas: sal de tu zona de confort, practica alguna de estas técnicas y verás como te sorprende tu propia capacidad de generar soluciones originales a diferentes problemas.

Eso sí: no esperes sentado con la mirada perdida en el horizonte a que tu musa inspiradora te toque el hombro y te susurre cosas brillantes al oido. Como decía Picasso, “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando“. Las ideas inusuales suponen esfuerzos inusuales, así que, ponte en marcha y trabaja duro.

Todos somos creativos y podemos tener ideas brillantes. Sólo es una cuestión de entrenamiento. Como en cualquier otra disciplina, quien más entrena, mejores resultados obtiene.

Tres técnicas de generación de ideas

Estas son algunas de las metodologías y herramientas que puedes utilizar para desarrollar habilidades creativas:

 

1. Mindmaps

Los mapas mentales son una herramienta gráfica que nos permite explotar el potencial de nuestro cerebro. Esta técnica nos sirve para clarificar nuestras ideas, organizándolas visualmente.

Basada en el pensamiento asociativo y visual, el Mindmap nos ayuda a generar conceptos nuevos a través de asociaciones que en un primer momento podemos haber pasado por alto. Cuando uses esta técnica deja el problema a un lado y céntrate en conectar las ideas. Usa colores, dibujos, símbolos… ¡No hay error ni respuesta incorrecta con esta metodología!

Estos sencillos pasos te ayudarán con esta técnica:

  • Dibuja. Trabaja sobre un lienzo grande de papel.
  • Comienza por el centro. Utiliza el centro de la hoja para escribir el problema o para representarlo con un dibujo.
  • Empieza a asociar ideas. Dibújalas o escríbelas ramificándolas desde el centro.
  • Ramifica ideas y conéctalas. Continúa trazando líneas y asocia más ideas a esas imágenes o palabras.

 

2. Brainstorm

El brainstorm o lluvia de ideas es una de las técnicas de creatividad en grupo más populares. El rol del coordinador de la dinámica es muy importante: debe dejar muy claro cuál es problema a resolver, explicar cómo se realizará el brainstorm y cuánto tiempo habrá. La empresa internacional líder en diseño y consultoría de innovación IDEO explica que son necesarios siete pasos para que las sesiones de lluvias de ideas tengan éxito:

  1. No emitas juicios. Nunca se sabe de dónde vendrá una buena idea. La clave es hacer que todos sientan que pueden expresar lo que tienen en sus mentes y permitir que otros las aprovechen.
  2. Fomenta las ideas “salvajes”. Las ideas “salvajes” pueden dar lugar a saltos creativos. Al pensar en ideas que son extravagantes  tendemos a pensar sobre lo que realmente queremos, sin las limitaciones de la tecnología o los materiales.
  3. Construye sobre las ideas de los demás. Ser positivo y construir sobre las ideas de los demás requiere algo de habilidad. Debemos intentar usar “y” en lugar de “pero”.
  4. Mantente enfocado en el tema. Intenta mantenerte centrado en el objetivo, de lo contrario, puede pasar que te salgas del foco de lo que se está tratando de diseñar.
  5. Una conversación a la vez. Es muy importante respetar los tiempos de los demás, hablar de forma ordenada y no solaparse. Es mucho más probable que se consiga un salto creativo si todos prestan atención a quien comparte.
  6. Sé visual. Escribe tus ideas en Post-its y luego pégalas en una pared. Además del texto las asociaciones visuales pueden generar nuevas ideas. ¡No importa si no eres Rembrandt!
  7. Tu objetivo es la cantidad. Intenta obtener tantas ideas nuevas como sea posible. En una buena sesión, se generan hasta 100 ideas en 60 minutos. Arranca las ideas rápidamente y construye sobre las mejores.

 

3. Storyboard

Nos valdremos del storyboard o guión gráfico para previsualizar. Es especialmente útil cuando se trata de un proyecto gráfico o interactivo. Antes de acabar el proyecto, el storyboard nos ayuda a previsualizar las ideas principales de manera secuencial. Podemos presentarlos en diversos formatos; vídeo, posters, etc.

 

Lograr visualizar cómo será utilizado nuestro producto o servicio implica múltiples beneficios ya que el equipo de trabajo tiene la oportunidad de anticipar el flujo de interacción, detectar los puntos fuertes e incluso eliminar pasos inneccesarios.

 

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