Producto Mínimo Viable (PMV)

Este concepto perteneciente a la jerga de lean startup proviene del inglés minimum viable product (MVP), pero ¡cuidado! porque tiene cierto peligro.

No te dejes confundir por el término: primero, porque no es solo para productos sino que también se puede referir a servicios.

Y segundo, porque no se trata de crear un producto o servicio mínimo que puedas concebir, sino la forma más rápida de crear (algo para presentar), medir y aprender del cliente sin apenas sudar (bueno, con el mínimo esfuerzo, pero básicamente sin haber dejado tiempo, dinero y esfuerzos en construir algo que no quiere nadie).

El objetivo aquí no es acabar tu producto, sino aprender de los clientes reales, probar las hipótesis básicas del negocio y validar el interés, las necesidades del mercado y la mejor adaptación a esas necesidades o dolores del público objetivo.

Hay diferentes tipos: encuestas, pruebas de humo, «conserje», etc. pero siempre debes tener claro que es un experimento muy pequeño que te servirá para validar y maximizar la tasa de aprendizaje en el menor tiempo posible.. La versión más moderna es el RAT (riskiest assumption test – test de hipótesis de mayor riesgo): se centra en generar aprendizaje para ir pivotando en la propuesta de modelo de negocio que se esté validando.

Aquí tienes un vídeo de Néstor Guerra sobre PMV, y además puedes descargarte nuestra guía sobre cómo crear un producto mínimo viable aquí.