Para liderar un proyecto o un equipo necesitas entrenar habilidades que tienen como objetivo mejorar tu comunicación.

Te puedes sentir con la confianza necesaria para desarrollar adecuadamente tu actividad y dirigir a tu equipo o relacionarte con los posibles clientes e inversores; sin embargo, es importante revisar la manera en la que te comunicas.

Te voy a hablar en este post de tres cuestiones claves que te ayudarán a mejorar: el contenido de tu mensaje, la escucha y la empatía.

 

1. Mensaje

Antes de hablar tienes que tener claro qué vas a decir. Parece lógico, pero no suele ser lo habitual.

Si quieres transmitir con claridad y quieres que tenga valor para el resto del equipo, lo primero que tienes que hacer es ordenar el contenido en tu cabeza y elegir qué palabras vas a utilizar. Por eso, pregúntate: ¿cuál es el mensaje que quiero enviar?

Además, escoge el momento y lugar apropiados para hacerlo (no es lo mismo en la cafetería del coworking como en una reunión) y es fundamental que pidas feedback para saber si te explicas de forma adecuada y si tu mensaje está siendo comprendido.

 

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2. Escucha

¿Escuchas para responder o escuchas para comprender? La intención que pones en ello, define lo que viene después. Si escuchas para responder, mientras la otra persona habla, tú estás buscando respuestas en tu cabeza y mientras escuchas, te impacientas porque ya sabes lo que vas a decir, no sientes necesidad de que el otro termine; no le das al otro la oportunidad de expresarse y no te das la posibilidad de aprender.

Cuando te abres a escuchar lo que el otro tiene que decir, escuchas para comprender, primero estás reconociendo al otro como persona y luego aceptas que sabe algo que tu no, o que interprete una situación de manera diferente a la tuya. Al escuchar con curiosidad, te aseguras ir un poco más allá y comprender al otro en toda su dimensión.

Aquí te enumero algunos consejos para demostrar al otro tu intención de escucha:

  • Mirar a los ojos
  • Preguntar acerca de lo que está contando
  • Cercanía física (si la situación lo permite)
  • Expresión facial y corporal de interés
  • No interrumpir

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3. Empatía

Decimos que la empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de entenderlo, dejando a un lado tus expectativas, tus juicios y tus creencias. ¿Cómo? Escucha, no para dar una solución, sino para comprender y hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué piensa?
  • ¿Qué siente?
  • ¿Qué hace?
  • ¿Qué dice?
  • ¿Cómo es su entorno?
  • ¿Cuáles son sus necesidades?
  • ¿Cuál es su actitud?

 

Conclusiones

 

  1. Para escuchar hay que estar presente.
  2. Tu verdad es solo tuya y la del otro seguramente será distinta.
  3. Comprender al otro te acerca y fortalece el vínculo.
  4. Con un mensaje claro se llega más rápido a la meta.
  5. Para comunicarte con tu equipo tienes que encontrar un lugar común, un objetivo compartido.
  6. Con la escucha, la empatía y siendo consciente del mensaje que quieres transmitir es probable que encuentres ese espacio compartido.

¿Quieres entrenar?

Hasta ahora seguro que te ha quedado todo muy claro. Por si luego en la práctica te surgen dudas, te propongo un ejercicio muy sencillo para empezar desde ahora a mejorar la comunicación con tu equipo.

Lo primero que tienes que hacer es encontrar a tres voluntarios con los que tengas confianza. Si puedes, intenta que sean diferentes entre sí. Simplemente queda con ellos para charlar un rato ¿Fácil, verdad?

Ahora comienza a practicar los tips de escucha activa de los que hemos hablado antes. Recuerda mantener una postura corporal abierta en todo momento, demuestra una actitud cercana, sin juicios y orientada al aprendizaje.

Al cabo de un rato de conversación, pregúntales cómo se han se sentido en cuanto a  tu escucha, atención y a la conversación en sí. Pídeles que te puntúen del 1 al 5, siendo 5 la nota más alta. Sí, vas a pedirles que te pongan nota, pero no debes tomarte el resultado como algo personal sino como un ejercicio para empezar a conocer la percepción de los demás al hablar contigo.

Si los resultados no son los que esperabas…¡Ya sabes, el triunfo está en la práctica!